Como bien sabemos, la
relación entre obesidad y diabetes existe, puesto que la diabetes es una
enfermedad que se caracteriza por un glucemia elevada debido a la falta de
insulina, y entre más elevado sea el sobrepeso por el aumento de consumo en
calorías se podrá observar un aumento de glucemia.
Dentro de los factores que
influyen en el desarrollo de las
enfermedades ya mencionadas se destacan los hábitos alimenticios puesto
que una dieta desbalanceada con un exceso de consumo de carbohidratos y lípidos
pueden alterar los fosfolípidos en las membranas celulares y con esto crear una
resistencia a la insulina. Si a esto le agregamos un estilo de vida sedentario,
en el cual se incluye poco ejercicio, aumentan las posibilidades de estos
padecimientos, ya que se ingiere exceso de energía superior al que se gasta.
Sin embargo también hay
una compleja transmisión genética ajena a los hábitos del individuo que llo
hacen propenso a desarrollar estas enfermedades. A pesar de ello los estos
factores genéticos son detonados por el estilo de vIda de las personas.
Por lo anterior cabe
mencionar algunas recomendaciones para reducir los riesgos de padecer diabetes
y obesidad, los cuales son:
- · Realizar una actividad física durante 30 minutos al menos 5 minutos a la semana, pues el ejercicio tiene un efecto de restablecer la función normal de la insulina, reduce la concentración de triglicéridos en sangre, incrementa las concentraciones de colesterol HLD, reduce hipertensión arterial, entre otras.
- · Mejorar la calidad alimenticia: limitar el consumo de grasa y que ésta provenga básicamente de la grasa monoinsaturada. En cuanto a los hidratos de carbono su fuente principal deberían ser las verduras, las hortalizas, legumbres, cereales integrales y derivados de lácteos. Considerando que estos deben representar el 50% y 60% de las calorías de la dieta diaria, de 5 comidas al día.
- · Tomar al menos 2 litros de agua diarios.
- · Evitar malos hábitos como beber alcohol y fumar tabaco para reducir la resistencia a la insulina.



